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Con más locales vacíos en mayo, ACIPAN advierte sobre “el espejismo de la isla próspera”

La desocupación de locales alcanzó la peor marca de la última década. Desde la entidad advierten que el apalancamiento operativo convierte una caída moderada de ventas en pérdida mensual, mientras los servicios suben al doble que los salarios y la obra de Mosconi agrava la situación en el Bajo.

En un comunicado de prensa firmado por el presidente de ACIPAN, Dante Scantamburlo y el prosecretario, Carlos Algueró, la entidad que agrupa al comercio neuquino señaló que “los datos desmienten la idea de que Neuquén es una «isla» ajena a la crisis. Entre fines de 2023 y fines de 2025, el salario privado registrado de la provincia subió alrededor de 271%. En el mismo lapso, los servicios de la vivienda aumentaron cerca de 532%, la educación 530%, el transporte 342% y la salud privada 323%, según el IPC provincial”.

A este escenario, le agregaron que “De cada cien pesos que paga un cliente en un comercio formal, apenas cuarenta corresponden al costo del producto. El resto se reparte entre casi veintinueve pesos de impuestos y unos veintiséis de costos operativos: alquiler, sueldos con aportes, servicios. Al comerciante le queda una rentabilidad del 5,3% del precio de venta. Más de la mitad del precio del producto es carga tributaria y estructura del negocio”.

En este marco, señalaron que “la salida pasa por bajar los costos sobre el comercio formal donde haya margen —y con más de la mitad del precio en impuestos y estructura, sí lo hay—, reconocer la condición productiva de Neuquén en la tarifa eléctrica, legislar las ferias para nivelar la cancha y mitigar en serio el impacto de la obra de la Avenida Mosconi. Pero, sobre todo, pasa por tratar al comercio como lo que es: el segundo motor de empleo de la provincia”.

A continuación, el comunicado completo:

El comercio de la ciudad de Neuquén atraviesa el momento más delicado de la última década, y conviene decirlo con números antes que con adjetivos. La desocupación de locales volvió a subir, las calles que antes parecían intocables se vacían, y el origen del problema es una ecuación de costos que deja de cerrar apenas cae el ingreso familiar disponible. Sobre un margen de rentabilidad mínimo, una baja de ventas moderada alcanza para convertir a un negocio sano en uno que pierde plata todos los meses. Esa es la trampa, y golpea a todos por igual.

El cierre de 4 Ases Calzados, sobre la calle Alcorta, después de más de sesenta años, es apenas su cara más visible. Cerró un negocio que la propia Municipalidad había distinguido como histórico y que sabía vender mejor que nadie. Lo que se rompió fue la ecuación que sostiene a cualquier local cuando deja de caminar gente por la vereda; el oficio quedó intacto.

Empecemos por el mito. Los datos desmienten la idea de que Neuquén es una «isla» ajena a la crisis. Entre fines de 2023 y fines de 2025, el salario privado registrado de la provincia subió alrededor de 271%. En el mismo lapso, los servicios de la vivienda aumentaron cerca de 532%, la educación 530%, el transporte 342% y la salud privada 323%, según el IPC provincial. Cuando el gasto inelástico —los consumos fijos en un hogar— corre al doble que el ingreso, lo que se reduce es justamente aquella parte del ingreso con lo que el vecino entraba a comprar al comercio algo que podía postergar. Los bienes y servicios “menos necesarios” son siempre lo primero que se sacrifica, como ropa, calzado, etc.

Del otro lado del mostrador la foto es igual de dura, y este es el dato que debería circular más. De cada cien pesos que paga un cliente en un comercio formal, apenas cuarenta corresponden al costo del producto. El resto se reparte entre casi veintinueve pesos de impuestos y unos veintiséis de costos operativos: alquiler, sueldos con aportes, servicios. Al comerciante le queda una rentabilidad del 5,3% del precio de venta. Más de la mitad del precio del producto es carga tributaria y estructura del negocio. El que protesta por «lo caro que está todo» le apunta al actor equivocado.

Sobre ese margen mínimo opera la trampa técnica que explica por qué cierran negocios sanos: el apalancamiento operativo. La mayoría de los costos de un local son fijos —el alquiler se paga siempre, se venda mucho o poco, lo mismo los sueldos—. Mientras el volumen es el previsto, esos costos se diluyen entre muchas ventas y el conjunto cierra con esa rentabilidad del 5,3%. Pero cuando cae el tránsito de personas, los costos fijos se mantienen y cambia su peso relativo. El alquiler que era el 10% pasa a ser el 15% o más, y el 5,3% de ganancia se evapora con una caída de ventas moderada. El negocio empieza a perder plata haciendo exactamente lo mismo que lo sostenía antes. Es pura matemática.

El termómetro confirma la temperatura. En mayo, el Observatorio Económico de ACIPAN midió 1.903 locales y detectó un 8,6% de desocupación general, contra 7,8% un año atrás; en el núcleo del Alto y el Bajo trepó al 8,8%, con el Bajo arriba del 9%. Lo más elocuente se registra una nueva tendencia: se desocupan locales comerciales en calles que antes estaban siempre ocupadas —Perito Moreno, Sarmiento, Alcorta, Roca—. Los alquileres premium se mantienen altos porque la expectativa de Vaca Muerta los sostiene, pero el público que los justificaba se fue. La ubicación dejó de ser un activo y se volvió un pasivo.

Sobre eso se montan reglas desiguales —ferias e informalidad que tributan una fracción de lo que paga el comercio formal— y una causa decidida acá: la obra de Mosconi. Es necesaria y debe hacerse, pero golpeó la accesibilidad de un Bajo ya castigado. La desocupación de esa zona saltó del 7,7% al 9% en pocos meses, y la obra explica buena parte de ese salto.

Y este es el nudo. El comercio y los servicios son, después del Estado, los principales generadores de empleo registrado de la provincia, y la política pública sigue mirando casi sólo la renta del subsuelo. Vale recordar a Perú, donde una macro relativamente ordenada convive con una informalidad laboral cercana al 70%: cuando el empleo formal se destruye, lo que lo reemplaza es informal, y volver atrás cuesta una generación. Una trama comercial tarda décadas en construirse y se rompe en meses; el conocimiento que 4 Ases acumuló en seis décadas se perdió entero.

La salida pasa por bajar los costos sobre el comercio formal donde haya margen —y con más de la mitad del precio en impuestos y estructura, sí lo hay—, reconocer la condición productiva de Neuquén en la tarifa eléctrica, legislar las ferias para nivelar la cancha y mitigar en serio el impacto de la obra de la Avenida Mosconi. Pero, sobre todo, pasa por tratar al comercio como lo que es: el segundo motor de empleo de la provincia. La aritmética del apalancamiento operativo alcanza a todos cuando el cliente desaparece de la calle. Y cuando esto se caiga del todo, reconstruirlo lo paga toda la ciudad.



CONTACTO:
Dante Scantamburlo
Presidente de ACIPAN
+54 9 2994 08-1881

Carlos Algueró
Prosecretario ACIPAN
+54 9 2994 02-0133

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